Aunque se diga que el curriculum está muerto y que internet y las
redes sociales y profesionales se han posicionado con fuerza como
elemento para la búsqueda de empleo, todavía el curriculum sigue siendo una herramienta necesaria para la búsqueda de empleo.
Pero hoy no vamos a hablar del curriculum, si no de qué hacer con él.
Es decir, crear un buen curriculum es fundamental, sin duda alguna,
pero primordial es hacer un buen uso del mismo y, sobre todo, saber
enviarlo de la manera más adecuada en el momento de la búsqueda de
empleo.
Si tengo mi curriculum creado, es más que seguro que para la búsqueda
de empleo, aparte de buscar y consultar ofertas, también haré algo de
autocandidatura. Suele ser más que habitual que a la hora de enviar el
curriculum lo hagamos “en solitario”, es decir, enviarlo por email sin
nada más, lo cual, sin duda, es un error. A la hora de enviar un curriculum por e-mail hay
que escribir siempre un pequeño texto a modo de texto introductorio
mediante el cual buscaré la forma de captar la atención (en positivo)
del receptor.
No sería una carta de presentación al uso, pues no tendría
que seguir la misma estructura como tal. Además, cuando se habla de
carta de presentación se tiende a pensar en algo estereotipado, aburrido
y que no aporta nada de valor, siendo sin duda ésta una visión
simplista y poco acertada, porque el valor de tu carta de presentación se lo das tú. Es decir, si crees que en las cartas de presentación se pone siempre lo mismo, estás muy equivocado. El
objetivo de la carta es llamar la atención, resaltar tus aspectos
positivos como profesional, hacer que la persona que la reciba piense en
ti como un candidato adecuado para el puesto.
GUADALINFO EL SAUCEJO
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